Auténtica copia original

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La cuestión es si la sonrisa de la Mona Lisa es original de Da Vinci o si lo es de la propia Gioconda. ¿Fue Leonardo quién le dijo que hiciese aquella mueca o ella misma ya la traía de serie? y de ser así… ¿podríamos considerarla totalmente suya? ¿Qué habrá de verdaderamente original en el ‘yo’? ¿Sabríamos decir -cada uno de nosotros- qué nos define como únicos y singulares sin dar ejemplos?

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Dos clásicos: ‘La Gioconda’ (15031519) original de Leonardo da Vinci y L.H.O.O.Q. (1919) original de Marcel Duchamp a partir de la reproducción de la original de Leonardo en una postal barata, https://es.wikipedia.org/wiki/L.H.O.O.Q.

Esta cuestión debe de ser tan antigua que ya en Altamira se preguntarían si al pintar el bisonte podrían invocarlo con su magia ancestral. Una adoración a la vida que se jugaría ya desde entonces a través del acto de repetición. Porque el bisonte pintado en el techo de la cueva puede que sea de las primeras pinturas de que tengamos constancia, pero no deja de ser una copia: auténtica copia original.

Y esta cuestión tan fundamental e iluminadora no debería quedarse coja por olvidarnos referir el receptor. Porque antes de que se descubriesen las pinturas de Altamira, aquellas simplemente no existían. Y además, se tratará siempre, invariablemente, de quién fruya -del espectador en este caso- quién asiente la verdadera existencia de lo que sea. Suya, por lo tanto, es la mirada auténtica y original que valide la importancia de la copia. De todas las copias. Es el espectador, el oyente, el lector, el presente… quién convoque el mayor o menor grado de originalidad conforme a sus propios conocimientos y a su propia percepción de la copia, de la realidad. En el ámbito de la misma, evidentemente, pero copia al fin al cabo.

Este juego puede ser infinito como meternos en un cuarto plagado de espejos, laberíntico caleidoscopio en dónde nada es lo que parece. Y sin embargo, tampoco nada es lo que parece en este nuestro sentido homenaje al consagrado Abbas Kiarostami.

El 4 de Julio nos dejó debido a un cáncer tal y como Héctor Babenco hizo nueve días después, el 13 de Julio. Duros golpes en nuestros corazones que nos muestran esto de la finitud a la que todos estamos sujetos, pero como decíamos, nada es lo que parece. Babenco nos dejó con su luminosa y personal ilustración de esta devoradora enfermedad en la grandiosa ‘Mi amigo Hindú’ (2015) protagonizada por un siempre magistral Willem Dafoe. Un día de estos le haremos su debido homenaje a Héctor.

Espejismo en el espejo porque Abbas y Héctor siguen y seguirán en nuestras memorias y en nuestras estanterías y sobre todo en todos los visionados que haremos de sus valiosas aproximaciones a la humanidad, sus gemas de alta concepción, sus genuinas copias de la vida.

Esta semana, para nuestra añorada sección: Entre Carlos, hemos visto ‘Copia certificada’ (2010) y por eso viene a colación todo lo dicho anteriormente. Nos desdoblamos para sentar entre nosotros a QK -o Cuca Vidal- quién tiene la maravillosa capacidad de desdoblarse en mil QKs y hacer mil cosas a la vez. Cuca es cantante en una banda de swing –Swing Calé– y licenciada en musicología. De formación inicial es profesora de primaria en la especialidad de música, aunque ejerza de profesora de lindy hop, de clases de canto, sea monitora de teatro y actriz ocasional y se dedique a la producción y gestión cultural, además, entre otras de sus múltiples actividades sin fin, acompaña a Carlos en alguna que otra de sus giras, en dónde también ejerce de titiritera.

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Logramos (no sabemos muy bien cómo) sentarla entre nosotros para nuestro video semanal sacándole tiempo al tiempo, de su tiempo y con tiempo, nuestro tiempo y el de ella.

Su reacción al terminar de ver la película por primera vez se manifestó con mirada brillante en una admiración de asombro: ‘Oh… y no tenía nada de música’. Porque una vez más, en esta película nada es lo que parece. Es tan bonita y tan perfecta y no recurre apenas a artificios externos, como podría ser el caso del inserto de una banda sonora que nos ayudase a elevar nuestros sentimientos, como suele pasar en los casos más comunes.

Sabiamente, Kiarostami diseñó para esta película unos personajes tan extremadamente ‘actuantes’ y filosóficos, inquietos y profundos, fértiles y exuberantes, profusos y entonados… que ‘juegan’ (en francés como en inglés, ‘jugar’ también se utiliza para tocar un instrumento) que juegan todo el tiempo con nosotros, y lo hacen de principio a fin sin darnos tregua. Y juegan al despiste siendo tan perfectamente armoniosos en esta delicada partitura que acrecientan de tal manera con sus dejes, sus gestos, sus diálogos y sus pensamientos, que la música solo hubiera servido para desvirtuar la atención de este prodigio.

Interpretados por el famoso barítono William Shimell y la gran diosa, Juliette Binoche, en esta película la música que se toca es otra bien distinta, aunque uno de sus protagonistas se haya ganado la vida mayormente cantando ópera. Nada es lo que parece.

De la película en sí no podemos decir prácticamente nada. Lo sentimos en el alma pero no queremos estropearos la sorpresa constante que en ella se juega y que aquí venimos a dejar que olisqueéis un poquito solamente. Así que seremos escuetos y después de volver a afirmar que tengáis en cuenta que aquí nada es lo que parece, os diremos que Elle, ella, la gran Juliette, asiste a la conferencia que da el escritor inglés James Miller -Shimell- quién presenta su libro que se llama ‘Copia Certificada’ en el cual sostiene la teoría de que una buena copia es mejor que un malo original.

Elle tiene un hijo adolescente que la pica a razón de sus incongruentes desvaríos por el guapo escritor y su interés por aquél. Ha comprado un montón de copias de su libro -a pesar de decir que no está para nada de acuerdo con su teoría- y va a pedirle al autor que se los dedique para regalárselos a sus amigos. Comportamiento excéntrico sino totalmente carente de sentido, que quizá no sea lo que aparenta…

Juliette lleva una tienda de antigüedades situada en una especie de catacumbas en plena Toscana en dónde queda con el escritor. Cuando él llega, le dice que prefiere salir a dar una vuelta, más que quedarse encerrado bajo tierra, aunque fuese admirando las auténticas copias que tiene ella en la tienda. Lucignano se llama el bello pueblo en dónde transcurre este especial -y a veces turbador- paseo con esta bellísima e inteligente pareja, aunque no sepamos exactamente a qué juega.

Vale, bueno… si tanto insistís añadiremos solamente que en la pequeña escena en la que sale Jean-Claude Carrière -que aparece en el tráiler- (también actor pero sobre todo impresionante guionista que trabajó en numerosos trabajos de Luís Buñuel, y en otros de prestigiosos directores de la talla de García Berlanga, Carlos Saura y también Héctor Babenco, entre muchos otros) decíamos que en los escasos minutos que sale en pantalla y se nos eriza la nuca… Kiarostami logra sacarnos unas inesperadas lágrimas porque parecía -que no viniese a cuento- y que no estuviésemos tan comprometidos con la causa de conocer a nuestros misteriosos protagonistas, de los cuales estamos -a fin de cuentas- totalmente prendados. Tan compenetrados y pendientes de ese juego al que juegan y que nunca sabremos a ciencia cierta de qué va realmente, y sin embargo, esta total empatía… Extraño ¿verdad?

Al parecer así funciona la música de ‘Copia certificada’, como una canción que desde la lejanía, imperceptible, se te mete por los huesos y qué no sabías que llevabas ya tan dentro de ti.

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El cine del iraní Abbas Kiarostami, no se puede definir sin recurrir al agua, por ejemplo. El agua a modo de metáfora por substancia que se adapta a las exigencias del medio, o se evapora en las inclemencias veraniegas o nos bendice cuando a borbotones nos cae desde el cielo. El agua que purga pero que a veces también se estanca. Kiarostami es todo ello.

‘Copia Certificada’ no fue su última obra sino ‘Like someone in love’ (2012). ‘Como alguien enamorado’, una película poco agraciada por la crítica, quizá porque una vez más, Abbas volvió a romper sus propios moldes. Se fue a Japón para luego ofrecernos un ejercicio mucho más estilizado y enrevesado. Una propuesta mucho más actual también. Pero que no se entendió demasiado bien en su día y que sin embargo retamos a que se le busque su sentido más hondo. Es tan bella y tan densa como cualquiera de las que componen su filmografía, solo hay que darse tiempo para respirarla y llegar a entenderla en profundidad.

‘Close-Up’ (1990), trata de cómo hacerse pasar por un famoso director de cine puede ser una buena premisa para poner en jaque la mismísima realidad. ¿A quién no le gustaría hacerse pasar por otro a dado momento? ¿Y qué consecuencias podrían advenir de ello? Kiarostami lo resuelve en estilo documental para darnos ese tono veraz que permea de ficción nuestras propias vidas, por momentos.

‘¿Dónde está la casa de mi amigo?’ (1987), ‘Y la vida continúa’ (1992) y ‘A través de los olivos’ (1994) conforman la denominada trilogía de Koker, o trilogía del terremoto, denominación que no le gustaba demasiado a Abbas porque efectivamente su posicionamiento temático cambia de título para título aunándolos casi solamente las mismas localizaciones.

Primero Abbas rodaría la historia simple de un niño que busca a su compañero del colegio al darse cuenta que se han intercambiado los cuadernos -se ha llevado el suyo sin querer pero- justo esa mañana el profesor había amenazado a su amigo con expulsarle del cole si volvía a clase sin sus deberes hechos. Así que su compañero está en apuros. El niño tendrá unos ocho añitos o así y decide emprender camino en busca de su amigo que vive en un pueblo cercano.

Koker es el nombre del pueblo al que años después vuelve Kiarostami en busca de este niño y de los demás protagonistas de aquella película en ‘Y la vida continúa’, segundo largometraje de la supuesta serie. Pero resulta que cuando llega al sitio encontrará algo muy diferente de lo que creía y su perspectiva cambia.

Cuando el gran terremoto de 1990 devastó toda la región en dónde murieron alrededor de 50.000 personas -estremecido- Kiarostami decidió emprender viaje para buscar a los niños de su película y contar precisamente esta historia, pero se encontraría no solamente con la desolación y la catástrofe sino con unas ganas increíbles de vivir y reconstruir la vida. Algo totalmente inesperado para esta maravillosa película que enseña el arco-iris después del chaparrón.

Para cerrar el ciclo, la perspectiva del iraní vuelve a cambiar y esta vez en ‘A través de los olivos’ trata la historia del rodaje de una película en la cual entra a participar un joven albañil de la región. Enamorado de una joven estudiante que se ha quedado huérfana tras el terremoto, decide pedirle que se case con él. Pero la familia de ella encuentra insultante la petición puesto que el chico es pobre y analfabeto. La chica decide ignorarle, sin embargo, como también interviene en el rodaje terminará confundiendo ficción y realidad. Y Kiarostami haciendo meta-cine.

‘El viento nos llevará’ (1999) -el cine dentro del cine de nuevo- cuenta la historia del rodaje de una película en un pequeño pueblo kurdo-iraní, el cual provocará una pequeña revolución entre sus habitantes. Los cuales creen que los miembros del rodaje son en realidad buscadores de un tesoro que se halla en el cementerio local.

‘El sabor de las cerezas’ (1997), es la historia de un hombre que recoge a otro que está haciendo autostop. De pronto, en pleno rum rum del automóvil, el hombre que conduce le ofrece una exorbitante suma de dinero al otro por un trabajo que teme contarle a primeras de qué se trata. No es un trabajo nada fácil, y la premisa es de lo más inquietante… pero no vamos a desvelarla.

Y seguiríamos así hasta el final enumerando todas las visiones, copias de la realidad de un hombre que empezó ayudando a fundar el departamento de cinematografía en el Instituto para el Desarrollo Intelectual de Niños y Jóvenes Adultos en Teherán. Cuyas primeras muestras de saber hacer fueron ya auténticas gemas en dónde los retoños -medio perdidos y descubriendo el mundo- tuvieron todo el protagonismo. Podemos destacar una de su primer periodo que nos caló muy hondo ‘El traje para la boda’ (1976), qué maravilla… Pero todas ellas son increíblemente bellas y profundamente instructivas.

Kiarostami, un hombre que hasta el más mínimo encargo transformó en oro en paño como en el caso de ‘ABC África’ (2001), un documental que terminaría montando con material de diagnóstico y localización -por primera vez en digital- puesto que la realidad iba siempre unos pasos por delante de él – dijo.

Artista plástico que ha inaugurado muchísimas exposiciones en dónde enseñó sobre todo sus instalaciones y fotografías. Qué le ha hecho una hermosa y abstracta dedicatoria a Ozu Yasujirō en ‘Five’ (2003), qué se carteaba con Víctor Erice:

Vamos, que no hay escusas para no conocerle, reconocerle y reverenciarle.

Pero volviendo a ‘Copia certificada’ -que es el tema que nos trajo- a Juliette Binoche no debemos ningunearla porque terminemos homenajeando a este gran hombre que fue Kiarostami y que seguirá latiendo en nuestros corazones. Por eso debemos dejar constancia de que le estamos preparando un especial solo para ella. Bueno, para vosotros y para ella, claro está…

Asimismo, del barítono William Shimell debemos añadir que está logrando labrarse una carrera muy especial en su faceta como actor. No hay una de sus elecciones que no nos fascine, ahí están ‘No llores, vuela’ (2014) de Claudia Llosa y ‘Amour’ (2012) de Michael Haneke.

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Gracias por todo Abbas.

Y tú, lector atento, si encuentras algo que sea lo que parece, avísanos por favor. Nosotros solo tratamos de dejarte la copia de lo que encontramos en esta estupenda película, sin dejar de hacer referencia y reverencia al gran Kiarostami.

Aunque hayamos copiado todos estos conocimientos, esperamos que te los hayamos sabido presentar de forma auténtica y original. La copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia de la copia…

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